Hecho en Bs. As. - Febrero 2009

A CULTIVAR QUE SE ACABA EL MUNDO PARTE 3 / CRÓNICA DE UNA VIDA BIODINÁMICA Y AGROECOLÓGICA

“Tenemos que liberar nuestra creatividad y repensar el modelo productivo en función de la felicidad de los hombres”

 

Romina Resuche fue hasta Guadalupe Norte en Santa Fe para conocer la experiencia de la agricultura biodinámica. Los porqués, los para qué y los cómo de una alternativa realista para generar fertilidad de la tierra y sustentabilidad a partir de las fuerzas de la naturaleza.

- Hola, ¿habla Remo Vénica?
- Sí, ¿quién habla?
- Soy Romina de Hecho en Bs. As., lo llamo para confirmar la entrevista en Naturaleza Viva...Quedamos para el lunes....
- Sí, sí... Bajate del micro en la estación de servicio y entrás por ahí. Te espero con mate..de yerba orgánica...

 

Son las seis de la mañana y me indican en la estación de servicio cómo llegar a la casa de Remo, Irmina y sus seis hijos. Entro y unos chicos me acercan hasta ellos. Un mate se adelanta a los dos besos con los que todos saludan.

Irmina Kleiner y Remo Vénica fueron militantes del Movimiento Rural del Acción Católica, devenido luego en las Ligas Agrarias. Durante la última dictadura militar fueron perseguidos; sobrevivieron cuatro años de la solidaridad de los campesinos refugiados en el monte chaqueño. Finalmente, se exiliaron en Europa.

Hace más de 20 años, iniciaron en las casi 200 hectáreas familiares la Granja Agroecológica Naturaleza Viva que ahonda en un nuevo paradigma basado en los principios del fundador de la antroposofía Rudolf Steiner que propone el reconocimiento de los principios básicos de la naturaleza aplicando técnicas y métodos para no destruir el medio ambiente, llevan adelante una finca biodinámica en el norte de Santa Fe, en Guadalupe Norte, poblado de unos 1200 habitantes.

 

¿Cómo llegan a conformar este ecosistema sustentable?

En la historia de la agricultura, que podemos hablar casi de 10 mil años la manera de sobrevivir de los hombres era otra: recogía lo que la Madre Naturaleza le daba, desde los peces hasta las frutas, todo. La agricultura surge frente a la necesidad de los hombres al crecer la población y ordenarse en función de la supervivencia humana. La manera de hacer agricultura fue variando según las épocas pero siempre fue una agricultura de una relación más armónica con la tierra. Hace apenas 60 años se inicia un modelo de agricultura que surge no por la necesidad de los hombres sino por la necesidad de algunas empresas y de algunos grupos económicos internacionales y el “grupo de la muerte.”

 

Cuénteme de ese “grupo de la muerte...”

Son los productores de la guerra. Ahí viene la degeneración de la agricultura en el mundo con la aparición de la Revolución Verde. Estos grupos económicos internacionales desarrollan con los Gobiernos y el poder mundial una forma de hacer agricultura en base a los deshechos de la guerra: tanques de guerra transformados en tractores, la mecanización, los herbicidas productos del uso de productos de la guerra de Vietnam y los fertilizantes químicos a partir de los productos que eran para hacer bombas - toda la captura de nitrógeno, fósforo, etc, tienen su origen en los explosivos. Y los venenos; matar. Y los herbicidas, los venenos, los fertilizantes químicos son productos que eliminan la vida del ecosistema. Ese fue el inicio de un proceso destructivo en el mundo y el surgimiento de los sistemas de desarrollo de tecnologías. Todo con la excusa de que la humanidad crece y va a necesitar alimentos. Todo esto fue una farsa creada para poner las empresas que fabricaban cosas para la guerra, aplicarlas en los momentos de paz al desarrollo...

 

¿Y eso a qué condujo?

Esto llevó a desarrollar un tipo de agricultura que nada tenía que ver con las fuerzas de la naturaleza, con los procesos biológicos que la naturaleza tiene para crecer, reproducirse, producir alimentos, etc. Y este es el tema central por el que hace muchos años ya comienzan distintos movimientos, individuos, filósofos, técnicos, investigadores a replantear y a modificar eso.

Y se van gestando corrientes como la permacultura, la agricultura natural, la biodinámica, ya por los años 20, 40. Pero no pudieron prosperar porque fue muy fuerte la corriente de la Revolución Verde.

 

¿Y en la Argentina cómo se tradujo el proceso de la Revolución Verde?

Acá en la Argentina ni siquiera nos han permitido dejar la hectárea: los agricultores medios como nosotros que teníamos 100 hectáreas, si teníamos una hectárea para hacer huerta, zapallo, sandía, batata, mandioca, etc. nos han impuesto un modelo que en vez de hacer la hectárea con producciones la dispongamos para hacer algodón, soja, etc. Y eso no fue más que una de las estrategias para que no tengamos ningún testigo de suelo que podamos decir “este suelo no tiene agroquímicos y este suelo sí”. No tuvimos la capacidad de ir definiendo y decir ´esto no es´, porque no teníamos los elementos y los argumentos. Hoy ya nadie discute que la Revolución Verde fracasó. Todo lo que se planteó no fue así, por el contrario, toda estrategia de uso de agroquímicos produce un fenómeno de deterioro de la productividad de los suelos, del medio ambiente, de la vida social del país... por eso la concentración de los hombres del campo hacia la ciudad.

 

¿El proyecto de Naturaleza Viva surge a partir de esta visión?

Hace casi 22 años nos planteamos frente a esto, sin tener muy claro hacia dónde íbamos, paralizar todo uso de agresión a nuestra Madre Naturaleza y desechamos el uso de agroquímicos, fertilizantes químicos, venenos, herbicidas para empezar un proceso nuevo, sin tener claro cómo íbamos a desarrollar esta tecnología, recordando lo que hacían nuestros abuelos y observábamos las dificultades para la salud que trae el uso de agroquímicos y el deterioro de la fertilidad de la tierra. Ahí recogimos toda la sapiencia que aparecía, no había muchos libros....aprendíamos de la tierra misma y lentamente nos fuimos dando cuenta que las principales fuerzas de producción estaban en la naturaleza. Y que, además, son gratuitas: el sol, el aire, el agua. Y con la Madre Naturaleza creas el sistema no sólo para la supervivencia sino para la productividad. Y ahí nos dimos cuenta de todas las patrañas que este sistema va aplicando...

 

Un ejemplo...

Nos hizo olvidar las semillas que los campesinos hacíamos. Nuestros padres y nuestros abuelos multiplicaban las semillas; las seleccionaban, las purificaban e iban de generación en generación haciendo las semillas cada vez mejores... porque se iban seleccionando siempre las mejores. Por lo tanto, se iba haciendo un mejoramiento genético en manos del campesino. Fuimos rescatando ese proceso y aplicándolo. Entonces acá se da un proceso mismo que es acción, reflexión, cambio permanente. Porque ocurre no sólo una transformación en el método y en las formas de hacer agriculturas sino una transformación nuestra. Porque el problema principal de la humanidad ahora es la rutina, es haber sido parte del mecanicismo de una sociedad que piensa para que otros hagan y en realidad el hombre no es eso. El hombre es creativo, es un ser que interactúa con las cosas y el medio. Y la naturaleza actúa de esa manera. Entonces cuando se mete a trabajar con la naturaleza se da cuenta que ésta es cambiante y que te está jaqueando permanentemente. Y cuando el hombre, en vez de actuar con un libreto, actúa con la percepción de lo que ocurre a su alrededor, se da cuenta de ese movimiento permanente. Y la naturaleza es un camino hacia la percepción, es un camino hacia la perfección con nosotros. Con la diferencia de que nosotros con nuestro raciocinio, la imposición y la domesticación fuimos adoptando un modelo que no correspondía. Entonces...prueba, error, prueba, error... tenés que ser tonto para no darte cuenta que si el proceso biológico natural es perfección, si vos entrás en el camino de la agricultura agroecológico y biodinámico, incorporás una agricultura de la perfección, de un camino hacia mayor productividad, mayor calidad, mayor vitalidad de los alimentos, etc.

 

¿Cómo se vive la agroecología y la agricultura biodinámica?

Nosotros ya no estamos en un proceso de debate a ver si este modelo funciona o no funciona...muy lejos de eso estamos. Hoy estamos en proceso de detalles. No está en cuestión el modelo de agroecología, si sirve o no sirve para resolver el problema del hambre en el mundo. Si la humanidad no modifica el modelo de transgénicos, de venenos y agresión al ecosistema, vamos a terminar con ríos envenenados y sin árboles. Y eso sí es grave porque va a llegar un momento en que la Madre Naturaleza va a decir ´el árbol puede vivir sin el hombre, el hombre no puede vivir sin el árbol´.

 

Cuénteme algunos aspectos productivos de Naturaleza Viva...

La agricultura de hoy está impuesta por un poder agroexportador. La agricultura milenaria surgió para resolver el problema del hambre de los pueblos. ¡Vaya contradicción! En países en crisis, desarrollamos una agricultura que nada tiene que ver con la resolución de los problemas. Por ejemplo, en vez de preocuparnos en producir la diversidad nos fuimos a cuatro o cinco especies: trigo, soja, maíz, podemos agregar el sorgo...La infinidad de especies que el hombre necesita para comer, más de 20 especies de porotos, más de diez especies de maní, amaranto, sésamos... fueron desapareciendo para hacer un país agroexportador definido por 5 grandes empresas en el mundo. Nosotros trabajamos desde el concepto de la chacra, la granja, la finca como un organismo autosuficiente, donde producimos nuestro fertilizante, nuestra semilla, nuestra energía; donde transformamos en alimento las producciones. Producimos la agricultura diversa; trigo, lino, soja, maíz, amaranto, sésamo, y hacemos aceite; aceite de sésamo, aceite de lino, aceite soja, aceite de girasol. Hacemos harina; harina de maíz, harina de trigo, harina de amaranto, harina de sésamo, harina de soja. Tenemos más de 20 tipos de frutales que transformamos en dulces, mermeladas, jugos, verduras de todo tipo...y producimos nuestras propias semillas.

Tenemos tambo pero no vendemos la leche a la industria sino que envasamos para distribuir a domicilio queso, yogurt, ricota, dulce de leche, manteca. Somos productores de alimento, transformadores de alimento y desarrollamos las tecnologías apropiadas a esos sistemas.

 

¿Cómo impacta la actual sequía en cultivos agroecológicos?

En esta sequía, los productores biodinámicos obtuvimos 30, 40% más de producción de trigo que el promedio de 1500, hemos tenido 1850...lo mismo en el girasol. Quienes manejamos la agroecología sabemos que en sequía obtenemos mayor productividad que un productor con veneno. Porque cuando vos trabajás con la Madre Naturaleza cada puñado de tierra tiene entre 30 y 100 millones de seres vivos, y ellos demandan la lluvia. Además protegen la tierra para que permanezca la humedad para sobrevivir; crean condiciones para conservar la humedad en la tierra. Por eso la productividad en la agroecología es mayor en épocas críticas.

Hay un manejo distinto de la tierra y del agua: sabemos que tenemos que manejar el agua conservando la lluvia en la tierra, y hay técnicas para hacerlo; conservando la lluvia en tu tierra haciendo represas para mantener el agua...

En el sistema convencional, se abren zanjas para hacer que el agua de la lluvia vaya al río y al mar. En realidad, los sistemas productivos los tenés que hacer para conservar lo que la naturaleza te da para la productividad.

La naturaleza no es tonta, las lluvias tienen que ver con el ecosistema y la cantidad de lluvia de esta zona o la cantidad de lluvia de una montaña tiene que ver con el ecosistema de cada lugar. Lo que hacemos con este modelo de desarrollo es acercarnos a la vida, a la fuerza de la naturaleza; nos aliamos con la Madre Naturaleza. Cuando te alias con ella, y ella se da cuenta que tus fuerzas y tu accionar están en función de sus fuerzas...en sus sutiles formas de obrar, y que nuestras formas de obrar se acercan y son acompañadas a ese ritmo, la naturaleza también obra a favor de lo que vos hacés. Si uno plantea la relación que establece el hombre con un pájaro, el hombre con un perro, el hombre con la tortuga, se da cuenta que es así. Cuando el hombre obra en función de las fuerzas del ecosistema, todo comienza a direccionarse. No es fácil porque no es de un momento a otro que la naturaleza identifica que tus fuerzas están en su dirección pero cuando eso ocurre, tenés mayor productividad, mayor bienestar, mayor calidad de la producción.

 

¿Podría marcar la diferencia entre la agricultura ecológica y la biodinámica?

La biodinámica profundiza un vínculo que no es sólo material sino también espiritual. Es decir, hay fuerzas que no son medidas de los nutrientes, micro o macro nutrientes, sino que son fuerzas que son otras fuerzas: de los pájaros, de los insectos, de la interacción entre los árboles y los insectos y los pájaros y el hombre y etc. Es como el aura de la madre con el hijo. Hay un vínculo entre el árbol, y los árboles y los pájaros y los animales...El efecto de los insectos sobre las flores, sobre las plantas, sobre la productividad. Y cuando más avanzamos en la biodiversidad, ya sea de especies vegetales como de animales o insectos, mayor es la armonía. Ayer en el arrozal observaba cómo pajaritos pequeños se alimentaban de los granos que para el sistema son maleza. Y mirá, nos están dando una mano el pajarito que vino para agarrar una langostita...

 

¿Está la sociedad madura para entender la alternativa que proponen desde la agroecología?

Vivimos en un mundo de crisis financiera, crisis energética, crisis medioambiental, crisis alimentaria, producto de un sistema perverso que no tiene nada que ver con las fuerzas de la naturaleza y con los sistemas productivos que resuelvan los problemas de la gente.

Y nos enfrentamos al problema social que los hombres que tienen que trabajar la tierra están hacinados en las ciudades; mientras algunos hombres acumulan las tierras, otros están sin tierra. La felicidad de los hombres es trabajar, no es vivir en las villas o en las ciudades, ese es un fenómeno inventado por los sectores de poder para apropiarse de los recursos naturales.

Pero la organización social y política no está acorde con los principios de un nuevo mundo, de un nuevo modelo productivo, de un nuevo modelo de relaciones, de una nueva manera de concebir la relación entre los hombres y la naturaleza. Por eso estamos destruyendo los montes y envenenando los ríos. Porque no se parte de un principio de la vida sino se parte de la apropiación. Es decir, pensamos con el bolsillo en vez de pensar con la racionalidad y la cabeza. Por eso es que nos acusaron de subversivos en los 70 cuando queríamos modificar las relaciones entre los hombres y las relaciones del capital y del trabajo.

IRMINA KLEIMER

VISUALIZAR PARA LOGRAR

“Somos los dos de origen campesino. Las circunstancias nos llevaron a un compromiso social y hemos trabajado con el Movimiento Rural del Acción Católica que luego deriva en las Ligas Agrarias. Durante la dictadura fuimos perseguidos, nos refugiamos en los montes, sobrevivimos de los campesinos y de su ayuda y terminamos en el exilio en Europa. Este refugio en el monte durante cuatro años nos llevó a una fuerte relación con la naturaleza, con el monte. Después, con la experiencia del exilio, vivimos el impacto de la contaminación en Europa.

Después, nuestro retorno a la Argentina. Venimos acá que era el lugar paterno de Remo. Y sentimos un impacto inverso: descubrir que en la Argentina había tanto potencial todavía, tanta riqueza, tantas cosas desaprovechadas. Todo relacionado con la naturaleza, con la tierra, con los frutos del suelo.

Empezamos a hacer la experiencia de trabajar el campo. El suelo estaba agotado por los años de agricultura y los agroquímicos. Ese camino no nos convencía. Dijimos “hay que hacer otra cosa, hay que recuperar el suelo, hay que plantar árboles”. Porque la fotografía de este lugar era la casa con algunos árboles cerca a la casa. Es una imagen que hoy yendo por la ruta podés ver, así en el campo, una casita adentro como 400 metros y un grupito de árboles. Todo lo que la rodea, tierra arada. Esa era la fotografía del lugar.

Parecía un sueño, una cosa imposible....Y hoy no es que tenemos una fruta sino que tenemos dos o tres en forma simultánea todo el año y no sólo para consumo sino para procesar y guardar y comercializar. Estas cosas basta descubrirlas, visualizarlas y ponerse tras ellas para concretarlas”.

A Cultivar que se acaba el mundo

El biodigestor que produce energía

Cómo funciona el sistema

Del establecimiento porcino y vacuno sale un biodigestor que alimenta la planta de biogas y abastece al tambo y la quesería, que hoy coordina la veinteañera Celina, una de las hijas. Con los sólidos derivados, se producen biofertilizantes para la huerta. Para las vacas, pastoreo rotativo y música durante el ordeñe. Hoy producen unos 700 litros de leche; elaboran productos lácteos y comercializan con la marca Naturaleza Viva. A diferencia de la leche común, ésta tiene menos de 40 mil bacterias (50 mil es el mínimo aceptado) y hasta alcanzó a veces los 2.000 y hasta la medición cero. El suero es alimento de cerdos, cuyo estiércol es unido al de las vacas (más los huesos de animales muertos) para generar el gas con un biodigestor. El resto del abono va a la tierra.

A CULTIVAR QUE SE ACABA EL MUNDO es una serie de informes de Hecho en Bs. As., con ICEI y sus proyectos en el Cono Sur con el objetivo de promover y fortalecer la agricultura familiar y la soberanía alimentaria, y comunicar qué están haciendo sus actores.

ICEI es una ONG italiana de cooperación para el desarrollo dedicada a generar modelos innovadores de intercambio social, económico y cultural, promoviendo la autonomía y participación de comunidades en riesgo para erradicar la pobreza a través de la valorización del capital humano y de los recursos locales.