BOLETÍN ES / empresa social // Enero 2009 // PERFILES

"NO SE PUEDE TRABAJAR SIN EL AVAL DEL ESTADO"

Entrevista con Zulma Torres Coodinadora general de la empresa social Estampa Abierta

Zulma Torres es licenciada en artes plásticas. Nació en Pringles, pero llegó a Buenos Aires en 1976 con la idea de estudiar Filosfía y Letras, hizo teatro independiente, estudió teatro vocacional y finalmente historia del arte. “Siempre fui autodidacta y cuando estudié artes tuve la posibilidad de hacer muestras, de ser curadora para muestras y de tener una galería de arte, a la que utilicé para todos mis proyectos”, cuenta desde la empresa social Estampa Abierta, que realiza trabajos de serigrafía con mujeres que recuperaron su libertad tras cumplir condenas encerradas en penales y con jóvenes marginalizados de Barracas.


¿Cómo nace Estampa Abierta?

Estampa Abierta empezó como un proyecto piloto, asociado al tema de la inserción laboral de mujeres que quedaban en libertad de la Unidad Penitenciaria Número Tres de Ezeiza. La idea surge a raíz de la necesidad de estas chicas (que veían dentro de la Unidad un taller de serigrafía orientado al área artística), de utilizar sus conocimientos y emplear la técnica serigráfica como una salida laboral.  La serigrafía brinda la posibilidad de trabajarla sobre todo tipo de soportes y la  idea inicial de Estampa Abierta fue trabajar sobre distintos textiles, para elaborar remeras y bolsos.

Yo me conecto con un grupo de chicas que estaba dentro de la cárcel, porque estaban exponiendo en una feria de arte ArteBa, y como yo ya tenía una galería de arte en ese momento, me invitaron para que conociera la obra. Realmente una obra con una estética muy interesante de arte “tumbero”, así que las invite a participar de una muestra en la galería que yo tenía en ese momento en la Boca.

Y estuvimos mostrando su obra después de muchas gestiones. En ese momento había un homenaje a la Ramona de Berni,  que se hizo en el taller La Estampa, desde ahí me puse en contacto con ellas y las necesidades que habían.

También el proyecto nació de una chica que se llama Blanca, que era la primera que salía en libertad del taller de la Unidad Tres y fue la primera que se involucro en el proyecto de Estampa Abierta, porque el de dentro de la cárcel se llamaba La Estampa y la idea era que el de afuera se llamara Estampa Abierta. Y bueno, empezamos a poner la mejor voluntad para que empezara esto y… empezaba a salir de las chicas mismas, ellas eran el mismo nexo para las que iban saliendo en libertad. Fue una tarea interesante, porque yo no venia de la misma situación que ellas y, de cierta manera, ellas también tenían que aceptarme a mi. Fue como una situación desde afuera y desde adentro, así que fue un conocimiento mutuo, un aprender, hubo muchísimo aprendizaje. Cuando nos mudamos al Centro Cultural El Perro en Barracas, donde permanecimos dos años, cambió un poco el panorama del proyecto y se amplió, porque también descubrimos necesidades de muchos chicos que estaban acá en la zona, en Barracas.

 

¿Cómo fue la relación que tuvieron que crear con el Ministerio de Justicia?

No, yo no tuve en ningún momento relación con el Ministerio de Justicia, ni con el Patronato de Liberados, ni con nada, ni siquiera tuve el apoyo, el aval o reconocimiento.

La primera donación que tuvimos fue un termo-estampador de parte de la fundación ArteBa. De a poco y a medida que las chicas iban saliendo en libertad, yo cedí un espacio que tenía en una galería de arte. Ahí hicimos el taller de serigrafía con muchísimo esfuerzo. Nosotras íbamos a inaugurar  el 29 de diciembre de 2001 y firmamos un convenio entre el Patronato de Liberados, El Ministerio de Justicia y En.Co.Pe (Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario Federal) que es la entidad reguladora penitenciaria del Gobierno de la Ciudad, para articular todas estas instituciones. Y bueno, desgraciadamente no se pudo convenir nada, y  entonces quedamos a la deriva. Pero ya había un grupo de chicas en libertad, cuatro, cinco chicas, que estaban interesadas y tenían puestas sus expectativas de comenzar la actividad. Sobre todo porque el espacio estaba..había algo de insumos, herramientas y habían muchas ganas. Hay mismo dijimos: ´vamos a darle  una figura legal a este proyecto´.

Era una prueba piloto, porque realmente no había antecedentes de trabajo con gente en esta misma situación, y bueno, nos “largamos” y empezamos a hacerlo con ganas y con mucho esfuerzo. Así empezamos en 2001.

Todos estos años que trabajé los contactos que se establecían era a través de las chicas, únicamente. Las chicas que estaban dentro del taller de la Unidad Tres eran las que convocaban a las otras que estaban por venir, en ningún momento tuve el aval de ninguna organización del Estado.

Yo pude trabajar en ese momento con las chicas que salían porque ellas mismas eran el nexo, cuando se termino el nexo se termino la articulación, porque es imposible trabajar sin un respaldo.

Ahora hace dos años que se suspendió el proyecto.


¿Y no pensás retomarlo?

En este momento trabajo más el tema de la capacitación para los jóvenes de la zona. Pero Estampa Abierta no lo doy por cerrado, simplemente creo que es un impasse hasta que se pueda reactivar el intercambio y la relación con las autoridades del Ministerio de Justicia o el Patronato. Porque no se puede trabajar sin el aval.

La mayoría de las chicas que pasaron por Estampa Abierta, casi la totalidad, que eso es el balance más importante que se puede hacer, no reincidieron, cada una volvió a su comunidad de origen y comenzó a hacer una vida diferente, siguieron sus proyectos, había chicas que eran profesionales y ahora están dedicadas a sus profesiones; o armaron proyectos personales y los están realizando, yo creo que esto es lo que hay que evaluar y que no se evalúo desde Justicia, porque realmente este era un proyecto para seguir, pero este es un proyecto que no se puede trabajar de manera solitaria, que hay que articularlo con otras instituciones, para tener otras contenciones, las chicas salen con problemas de salud y hay que atenderlas de forma integral.


¿Qué proyectos tienes a futuro?

Con Estampa Abierta vamos a trabajar, con el grupo que se está capacitando los días sábados, estamos dentro de la temática de comercio justo, trabajar remeras sobre el tema de una fábrica recuperada de Pigûe, con diseñadores que están en esta temática y con una tienda de comercio justo...


¿Qué otras organizaciones te han acompañado en el proyecto?

Yo pertenezco a la Red de Empresas Sociales REDESA desde que comencé con Estampa Abierta. Los que somos emergentes de situaciones económicas como la de 2001 no podemos trabajar solos. La única manera de trabajar es apoyarnos en grupo e ir creciendo. En  mi caso personal, del tema de economía social sé muy poco, entonces todo lo que me puedan brindar las otras empresas de ayuda en cuanto a gestión y todo lo demás es positivo. Nosotros estamos gestionando proyectos, y sin la ayuda y el apoyo de otras instituciones que están en situaciones como la mía, y que a lo mejor llevan más años de trabajo, sería imposible, porque ellos son los que nos aportan, lo enriquecedor de continuar y de poder crecer.  Nosotros estamos trabajando desde la Red con gente que viene de Italia, con cooperativas italianas (a través de COSPE) y es la única manera que tenemos de ir creciendo y de conectarnos

 

¿Cómo es la cuestión del financiamiento de Estampa Abierta?

Nosotros estamos trabajando en ofrecer diseños y ofrecer nuestros servicios para terceros, esa es la entrada de nuestro taller colectivo. Con el tiempo que tenemos de estar trabajando y difundiendo lo que hacemos, conocemos gente y  bueno,  ofrecemos nuestros diseños de pronto a una escuela, a un club, a otras organizaciones. La serigrafía también está al servicio de los diseñadores. Tenemos un taller muy armado e interesante para trabajar en él, para alquilarlo por horas para jóvenes que estén interesados en el diseño.

 

¿Cómo fue la reacción de la gente con respecto a Estampa?

Estampa Abierta, desde sus inicios y por su naturaleza, es un proyecto muy interesante, demostrar a través de la experiencia, que mujeres en esta situación pueden tener una salida laboral y una inserción social. Es lo más rico de este proyecto, porque cuando yo lo inicie tenia esa gran expectativa: ‘¿Cuántas horas puede pasar una persona sin delinquir? ¿En qué momento llega una mujer que sale de la cárcel a Estampa?, ¿Una mujer que sale de una situación de encierro tiene deseos de volver a encontrarse con mujeres que compartieran su misma situación? Yo creo que esa fue la experiencia que yo tuve a través de este proyecto y me gustaría que fuera volcada a otras poblaciones y realmente me gustaría que este proyecto hubiera tenido el aval de Justicia.